Acerca de los huipiles Panchitos

En 2014 cuando iniciamos nuestro proyecto teníamos como único diseño el huipil básico que más se comercializaba en ese momento en San Juan Guichicovi y sus agencias, el huipil de "rejita", un bordado de líneas entrelazadas que era de una complejidad menor, que lo hacía más económico y que facilitaba su comercialización de personas que tristemente siempre buscaban "mayoreo"

Fueron un par de años con ese diseño experimentando en las telas y combinaciones. Hasta que el artesano Francisco Álvarez Lievano llegó a la casa-taller que teníamos en ese momento, con una propuesta que después llevaría su nombre: el huipil Panchito. Como base del huipil conservaba la simplicidad y belleza de las líneas entrelazadas estilo rejita pero como toque extra tenía rombitos y líneas que lo hacían más elaborado y con un toque encantador. Celebramos juntos la armonía de ese diseño poniéndole su nombre y promoviendo siempre un pago más justo y valorando las horas invertidas: horas de trazado, bordado y tantas vivencias alrededor del hogar en que se elabora cada huipil.

Qué felicidad saber que sigue vivo el huipil Panchito, un huipil que es parte de nuestra historia como proyecto pero también de la historia de una tradición que conjunta geometría y color.